CRISIS ALIMENTARIA: instrumento de presión occidental contra rusia. Clara Sánchez Guevara.

Clara Sánchez Guevara.

Dibujo: OSVAL, Cuba.

 25 de junio 2022.

Si Estados Unidos considera a la Federación de Rusia una “amenaza inusual y extraordinaria a su seguridad nacional” desde 2014, sobre la cual, impuso una cantidad de Medidas Coercitivas Unilaterales a partir de esa fecha, y después del 24 de febrero encabeza los paquetes de “sanciones” emitidos por Suiza, Canadá, Reino Unido, Unión Europea, Francia, Australia y Japón. El 75 % de ellas, impuestas una vez iniciada la Operación Militar rusa en Ucrania. Al mismo tiempo que construye un relato occidental llevado adelante, incluso por Naciones Unidas y demás organismos multilaterales en relación a que, el presidente Vladimir Putin es el único responsable de ocasionar una de las crisis alimentaria más grave del mundo, al impedir la exportación de alimentos desde los puertos de Ucrania ¿Por qué ahora podría promover las exportaciones rusas de cereales y fertilizantes? ¿Es la crisis alimentaria un instrumento de presión occidental contra Rusia?

Crisis alimentaria vs. crisis energética

Lo primero a reafirmar es que la actual crisis alimentaria mundial proviene del 2021, antes de iniciada la Operación Militar rusa en Ucrania, cuando los precios de los alimentos comenzaron a dispararse, impactando hasta en EEUU, Unión Europea y Reino Unido. En estos dos últimos, claramente relacionados a la crisis energética que impulsó el precio, por ejemplo del gas, y con este, la paralización de plantas de fertilizantes, reflejándose en escasez de alimentos y falta de otros insumos, entre ellos, CO2 para empacar, embotellar o congelar los mismos. Mientras que, en el país norteamericano la inflación registraba la más alta desde 1982, impulsado por la energía, principalmente el petróleo, afectando a los alimentos1.

Otro indicador, es el aumento de la población con hambre en el mundo. En el caso de la subalimentación se estima pudo aumentar en 161 millones de personas, totalizando en 2020 hasta 811 millones de personas subalimentadas, reconocido por el propio Secretario General de Naciones Unidas en 2021; y además estando en insuficiencia alimentaria moderada y grave más de 2.003 millones de personas en el mismo año.

Y particularmente, aquella población clasificada en la Fase 3 de crisis o superior (fase 4: emergencia; Fase 5: hambruna o catástrofe) del IPC, ascendía de 135 millones de personas en 2019 a 155 millones de personas en 2020 y a 193 millones de personas en 2021. Esto quiere decir, que se incrementó en 14,81 % en 2020 y 24,51 % en 2021 la cantidad de personas en crisis alimentaria en el planeta, mientras los alimentos aumentaban un 28 % en un año, a punto del romper el índice de precios histórico más alto, alcanzado durante la crisis alimentaria mundial del 2011-2012.

Aumento de los alimentos en estrecha relación con la crisis energética, reflejada en el incremento del precio del petróleo en un 68 % durante el año 2021, que terminó impactando en los combustibles, fertilizantes y otros insumos necesarios para la producción agrícola mundial, bajo el modelo actual del agronegocio, altamente dependiente de los hidrocarburos, y coincidente con lo sucedido históricamente con el precio de los alimentos desde 1973, durante la Primera Crisis del Petróleo.

Además, porque se imponían sanciones al comercio de potasa de Bielorrusia, uno de los mayores fabricantes y exportadores de fertilizantes potásicos del mundo.

Particularmente, Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido y Canadá incorporaban en sus listas de sanciones a la compañía estatal Beraluskali, la productora del 17 % de la potasa del mundo, restringiendo su comercio.

Debido a esto, Lituania detenía a medidos de diciembre de 2021, el tránsito de fertilizantes por su territorio desde Bielorrusia, el sexto exportador del mundo, según ventas del 2020, de unos de los insumos básicos más importante de la agricultura, y que suministra a 120 países.

En respuesta, el Gobierno bielorruso prohibía el paso por su territorio del petróleo y productos químicos, incluyendo fertilizantes desde Lituania. Escenario de incertidumbre que terminó impactando en el aumento de los precios del nitrógeno, el fosforo y el potasio, asociado al anuncio de China y Rusia, exportadores del 25 % de los fertilizantes del mundo, sobre suspensiones temporales y aplicación de cuotas de sus exportaciones para garantizar el suministro interno, en medio del aumento de los precios impulsados por la energía.

Sobre la crisis alimentaria actual

Por tanto, una vez iniciada la Operación Militar de Rusia en Ucrania, era de esperarse un impacto en el suministro alimentario mundial, por las perturbaciones a causa del conflicto bélico y en medio de una crisis energética, sin embargo, la aplicación desbocada de sanciones sobre Rusia, evidentemente causarían un mayor efecto negativo sobre el abastecimiento de los alimentos.

En correlación, se ha intentado imponer un relato occidental, en la cual, la guerra es la única causa del actual incremento del precio de los alimentos, de la escasez de suministros alimentarios y de una inminente crisis alimentaria mundial, acusando al Presidente ruso y por ende, a Rusia, como los responsables de una catástrofe alimentaria, sobre todo, por impedir la exportación de los alimentos desde Ucrania, considerada, tal cual se le ha denominado a Argentina en anteriores oportunidades, “el granero del mundo”.

Es precisamente el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, desde la Cumbre Extraordinaria de la OTAN en Bruselas, que adelantaba sobre una escasez real de alimentos por la imposición de las sanciones, cuyas consecuencias no sólo se sufrirían en Rusia, sino en muchos países2.

Y desde Naciones Unidas, subsecretaria de Estado de Estados Unidos Wendy Sherman, el mismo mes de marzo, afirmaba “sólo Rusia y el presidente Putin tienen la responsabilidad de la guerra en Ucrania y de las consecuencias de esta guerra en la seguridad alimentaria mundial”.

En este contexto, el Director del Programa Mundial de Alimentos (PMA) David Beasley, desde la frontera entre Polonia y Ucrania a mediados de marzo, afirmaba que “las balas y las bombas en Ucrania podrían llevar la crisis alimentaria del hambre a niveles nunca vistos”, asegurando que sería “la mayor crisis alimentaria en 80 años”, y sólo se podía evitar al permitir la exportación de los granos, considerando que “los silos de Ucrania estaban llenos”.

La razón de la visita del director la asocia a que “la mitad de los granos que el Programa Mundial de Alimentos compra cada año, lo hace a Ucrania”3, y por tanto este país es para el organismo multilateral “el granero del mundo”.

Y mientras el presidente de los Estados Unidos adelantaba a principio del conflicto bélico abierto, que habría escasez de alimentos, con consecuencia para muchos países por las sanciones a Rusia; en mayo afirmaba que el problema era el bloqueo ruso a los puertos de Ucrania, «debido a que en el Mar Negro, Putin tiene los buques de guerra, acorazados que impiden el acceso a los puertos ucranianos para obtener el grano y sacar el trigo”4.

Ante esto, Rusia a expuesto en varias oportunidades, “está dispuesta a garantizar la seguridad de los buques que salen de los puertos ucranianos”, una vez que Kiev los desmine. Puesto que no es Moscú quien impide la exportación del grano.

De hecho, el secretario del Consejo de Defensa y Seguridad Nacional de Ucrania, Alexéi Danílov, ha manifestado “ningún grano va a ninguna parte para nadie”, si la seguridad de su país no está garantizada.

En cuanto a las “sanciones”, desde la Unión Europea, la cual ha enviado más ayuda militar que humanitaria a Ucrania, el jefe de la diplomacia Josep Borrell, asegura que la crisis alimentaria no es por la aplicación de estas a Rusia; porque las mismas “no prohíben la exportación de alimentos y fertilizantes”5; también es inconcebible para él “que millones de toneladas de trigo sigan bloqueadas en Ucrania mientras en el resto del mundo la gente pasa hambre. Un verdadero crimen de guerra” que espera no dure mucho más, de la mano de Naciones Unidas.

Sin embargo, António Guterres desde la ONU, después de tanto andar, ha advertido todo lo contrario: no habrá solución efectiva sin reintegrar la producción de Ucrania así como, los alimentos y fertilizantes de Rusia ¿y por qué se refiere a Rusia?

La respuesta, a la construcción de este relato de crisis alimentaria mundial causada sólo por Rusia, lo revela finalmente Linda Thomas-Greenfield, embajadora de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas, al señalar que, aunque los granos y fertilizantes rusos no estaban bajo sanciones, “las empresas están un poco nerviosas, por lo que se preparan para darles cartas de consuelo si eso ayuda a alentarlas»6, con el fin de facilitar sus exportaciones.

En otras palabras, se reconoce que las “sanciones” están afectando la exportación de alimentos y fertilizantes desde Rusia, impactando en varios países, tal cual, lo había advertido el propio presidente norteamericano.

¿Por qué facilitar las exportaciones rusas? ¿Cuánto produce Rusia? ¿Cuánto produce Ucrania?

En este sentido, abundan los análisis sobre la importancia de Rusia y Ucrania para garantizar la seguridad alimentaria mundial, bajo la justificación de que juntos exportan el 29 % del trigo y el 19 % del maíz que se consume en el mundo. Mientras que, Ucrania es el mayor exportador del aceite de girasol, y Rusia de fertilizantes. Sin embargo, es preciso separar cada país para mostrar como en geopolítica, los alimentos son un factor de poder, con tanta o mayor importancia que otros factores, más aún en tiempos de conflicto bélico.

Lo primero a destacar es que Rusia cultiva cada año más de 121 millones de hectáreas, un setenta por ciento más que Ucrania, donde se siembran 32 millones de hectáreas anuales7.

El fuerte de Rusia, es sin más, la producción de trigo. Cereal del cual la FAO, en cuanto al mercado internacional califica “con mucha incertidumbre en medio de los impactos de la guerra en curso en Ucrania, cambios en la política comercial, récord de precios altos y una caída pronosticada de la producción mundial a niveles del 2021”8.

Y en consecuencia, afirma que la contracción se debe principalmente a una reducción significativa de las exportaciones desde Ucrania como resultado del bloqueo de sus puertos por parte de la Federación de Rusia desde finales de febrero de 20229.

Sin embargo, entre Rusia y Ucrania producen el 14 % de trigo del mundo. De este total, el trigo ruso corresponde al 10 % de la producción mundial, mientras que Ucrania aporta el 4 %.

Es en Rusia donde se superó en 2021 la producción de más de 76 millones de toneladas métricas de trigo10, de las cuales, exporta casi el 50 % a 128 países del mundo. Y si bien ocupa el tercer lugar en producción mundial detrás de China e India, es el primero en la exportación del cereal.

En este sentido, fue Rusia quien exportó en 2021 más de 33 millones de toneladas métricas de trigo, de las 192 millones de toneladas que se comercian en el mundo; mientras en Ucrania se produjeron 32 millones de toneladas, de las cuales exporta la mitad. En otras palabras, del 27 % del trigo (FAO, 2022) que se comercia al mundo entre ambas naciones, alrededor del 18 % de ese total, se hace desde Rusia.

Y es que en el mundo, se producen alrededor de 776 millones de toneladas métricas anuales de trigo, de las cuales se utiliza para consumo humano el 68 %. Evidenciando la importancia real que tiene este cereal para garantizar la seguridad alimentaria en el planeta.

En el caso del resto de los cereales como el maíz, la cebada, el sorgo, la avena, el mijo, centeno y otros, se producen en el mundo 1503 millones de toneladas, el 80 % es de maíz (1206 millones de toneladas).

Ucrania ocupa el sexto lugar en producción de estos cereales, con más de 53 millones de toneladas métricas, de las cuales el 78 % son de maíz; mientras Rusia ocupa el séptimo lugar, con más de 40 millones de toneladas métricas producidas de los diferentes granos, y sólo el 37 % es de maíz.

Del total de maíz que se produce en el planeta, Rusia y Ucrania apenas aportan el 5 %, sin embargo, en el mundo se comercian sólo 180 millones de toneladas métricas, de las cuales Ucrania exporta más de la mitad de su producción, correspondiente al 12 % mundial, mientras que Rusia lo dirige para uso interno y sólo comercia el 2 % de su producción.

Además, es necesario destacar, que en el caso de la producción de maíz y otros cereales mencionados anteriormente, pasa contrario al trigo. De las 1503 millones de toneladas que se producen, sólo se usa para consumo humano el 15 % de estos. El resto, es dirigido para otros usos. Esto quiere decir, que es muy poca la producción mundial de maíz que verdaderamente está destinada a los hambrientos del mundo, por lo tanto a paliar la crisis alimentaria que se “avecina”.

Cosa que sí se hace con el arroz, del cual se producen más de 520 millones de toneladas métricas en el mundo, mayoritariamente en Asia, y destinadas en más del 81 % para consumo humano.

En cuanto al aceite de girasol y el primer lugar de producción que ocupa Ucrania. Antes, es preciso mencionar que es también el primer productor de semilla de girasol. Lo que poco se divulga, es que Rusia ocupa el segundo lugar en ambos casos y con muy poca diferencia.

Posicionando a ambas naciones con mas del 50 % de la producción de semilla de girasol en el mundo, y más 72 % de la exportación de este aceite11.

Sin embargo, el aceite de girasol no es el de mayor consumo en el mundo, el cual alcanza el 8 % de la demanda, ocupando la cuarta posición, después del primer puesto ocupado por el aceite de palma (38 %), seguido de aceite de soja (27 %) y el de colza (16 %). El resto lo ocupan otros aceites.

Porque no sólo es poner sobre el tapete la producción de alimentos y la cuestión humanitaria del asunto, es importante discutir a donde se dirige la misma, en medio del relato occidental de la crisis alimentaria creada sólo por Rusia.

En resumen, Rusia y Ucrania sí son importantes productores y exportadores de alimentos, más no está en puerta la crisis alimentaria más grave del mundo sólo porque falte la producción de Ucrania que, al final produce sólo el 4 % del trigo del mundo y el 3 % de maíz, del que por cierto, sólo el 15 % es para consumo humano, y tampoco es el aceite de girasol, el más consumido en mundo.

¿A dónde va el maíz que no garantiza la alimentación del mundo?

Si sólo el 15 % de los cereales como el maíz van dirigidos a la alimentación humana ¿a dónde va el resto?

El 58 % del maíz producido en el mundo es dirigido principalmente para forraje animal y el 27 % restante, para otros usos industriales, como la producción de biocombustibles.

La mayor proporción de maíz va dirigida a la alimentación animal, para la producción de carne bovina, porcina, ave y ovina. En líneas generales, también para la alimentación humana, el detalle es que no toda la población mundial tiene acceso a esta. Menos, si estamos hablando de una catástrofe alimentaria mundial.

Es China el mayor productor de carne del mundo (25 %) y el mayor importador (26 %), sin duda, para suplir el consumo mundial más alto de carne (28 %), dirigido a la población más grande del mundo.

Después de China, es Estados Unidos el segundo productor de carne (13 %), seguido de Brasil (8 %), y en cuarto lugar la Federación de Rusia (3 %).

Sin embargo, es Estados Unidos el mayor exportador, seguido de Brasil y en tercer lugar los países de la Unión Europea, los cuales acaparan entre los tres el 60 % de las exportaciones mundiales de carne.

Y es en cuanto al consumo mundial, Estados Unidos y la Unión Europea quienes demandan el 22 % de la carne del mundo, ocupando el segundo y tercer lugar, después de China, seguido por Brasil (6 %) y Rusia (3 %).

Como puede evidenciarse, no es precisamente con la producción de carne proveniente de la producción de maíz, que se atenderá la crisis alimentaria del mundo, sobre todo de los más desposeídos del planeta, los cuales no han tenido, ni tienen acceso a esta. Sencillamente porque no pueden pagar por ella.

¿A dónde va el resto?

El 27 % restante del maíz del mundo está dirigido principalmente a los biocombustibles (bioetanol y biodiésel). Es el etanol el de mayor producción, con un aumento constante de la utilización del cereal como materia prima en los últimos 15 años.

Producción de biocombustibles que ha superado los 163.000.000 M3, de los cuales 112.000.000 M3 son de etanol y 50.000.000 M3 de diésel.

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Fuente: OCDE – FAO (2021)

Es el maíz y la caña de azúcar las principales materias primas, más utilizadas para producir etanol. El primero con una participación del 63 % y la segunda con el 30 %, respectivamente. Por lo tanto, es el mismo sector agropecuario que produce alimentos, quien aporta los principales insumos para producir combustibles “biológicos” y “amigables” con el planeta, que permita sustituir la energía fósil barata, en medio de la “transición energética” y la crisis climática mundial.

De hecho, actualmente el 60 % del etanol producido en el mundo proviene del maíz, el 25 % de la caña de azúcar, el 3 % del trigo y otros cereales, yuca o remolacha azucarera y, 2 % de la melaza12.

Es precisamente EEUU el mayor productor de etanol del mundo13, con más del 48 %, superando los 600 mil barriles diarios equivalentes a petróleo al día14, seguido por Brasil, que aporta el 27 %. Por ende, son los mayores consumidores del 49 y 29 %15, respectivamente.

La diferencia, es que la mayor parte del etanol de Estados Unidos es proveniente del maíz, mientras que en Brasil, de la caña de azúcar. Sin embargo, ambos, bajo el mismo modelo: el uso de tierras de cultivo para producir combustibles en vez de alimentos.

Es Estados Unidos por ende, el exportador neto de bioetanol con el 51 %, seguido por Brasil (22%) y la Unión Europea que exporta el 8 %.

Sin embargo, es la Unión Europea el primer importador del 16 % de etanol del mundo, seguido por Canadá con el 14 % y Estados Unidos el 13 %.

Por esta razón, la Agencia Internacional de Energía de Estados Unidos, mantiene entre los objetivos de crecimiento sostenible al 2030, la necesidad de triplicar la producción de biocombustibles, donde actualmente se utilizan 136 millones de toneladas de maíz. Y es precisamente, en Estados Unidos donde ya el combustible está compuesto en un 90 % de gasolina y el 10 % de etanol16. Y en el escenario del aumento del precio de la energía, la Casa Blanca anunció medidas para permitir mezclas de etanol más altas durante el verano para combatir los crecientes costos17

Demás está decir que, para producir el maíz dirigido al etanol, se depende de la misma matriz energética mundial para la producción del cultivo, bajo el modelo agrícola dominante del agronegocio, por lo tanto, requiere de semillas, fertilizantes, herbicidas, insecticidas, fungicidas, maquinarias y plantas para el procesamiento del biocombustible. En tanto, aun se discute, si la utilización de la energía para su producción, proporciona suficientes beneficios ambientales, en medio de la “transición energética” y la crisis climática, sin contar con el detrimento del suministro de alimentos en el mundo.

El otro biocombustible, es el biodiésel que proviene cerca del 75 % de los aceites vegetales (30 % de palma, 25 % de soya y 20 % de colza)18. El restante corresponde a otras materias primas, como los aceites vegetales usados, las grasas animales y otros aceites vírgenes, entre ellos, el de girasol.

Es la Unión Europea, el principal productor del mundo de biodiésel con el 32 % (aunque también produce el 4,8 % de bioetanol), seguido por Estados Unidos (18 %) e Indonesia con el 15 %19.

Por supuesto, en relación con las exportaciones de biodiésel, la Unión Europea concentra el mayor porcentaje (29 %), con una fuerte participación del comercio intrabloque20. Seguido por Singapur (16%) y China (14 %).

Al mismo tiempo, es la Unión Europea la importadora neta de biodiésel con el 31 %, seguido de Estados Unidos (20 %) quien concentra el 21 % del consumo mundial. Reino Unido importa el 14 % y Canadá el 7 %.

Por eso, es en Europa, en medio de la escasez y racionamiento del aceite comestible, que se utilizan 17.000 toneladas de aceite de girasol y de colza para biodiésel al día. Correspondiente a 19 millones de botellas diarias. Razón por la cual se afirma desde 2019, que casi toda la colza producida en Ucrania se suministra a los países europeos para su procesamiento en biocombustibles21.

También se destinan 10.000 toneladas de trigo al día para etanol22, con el cual podría reducir el 20 % de las importaciones del cereal desde Ucrania; mientras el 5 % del área de cultivo europeo ya está dirigida a producir el biocombustible.

Situación que genera presión sobre el precio de los alimentos, al mismo tiempo que se queman en los vehículos, y se mantiene un debate, entre la prioridad o no, de los alimentos sobre el combustible23, siendo la Unión Europea, quien encabeza la agenda internacional en el tema de la crisis alimentaria mundial creada sólo por Rusia, en apoyo a la construcción del discurso occidental.

En 2020, cuándo por cierto, disminuyó la producción y el consumo de biocombustibles, en medio de la pandemia, se utilizó el 14 % de la producción mundial de maíz para etanol, y actualmente se afirma que, el 18 % de la producción mundial de aceite vegetal se destina a biodiésel.

Del trigo, el maíz y el aceite de girasol a los fertilizantes: el talón de Aquiles.

De los fertilizantes, sobran los análisis en cuanto a su importancia, sin embargo, recalcamos su estrecha relación de dependencia con la energía fósil. Entre tanto, los países necesitados de éstos también lo son. Por consiguiente, mientras se afecten los suministros de energía y aumenten sus precios, este insumo agrícola lo hará24.

Justamente, sobre el petróleo y el gas ruso intentan imponer embargos y aunque todavía no lo admite Biden, las sanciones sobre estos también afectarán en los diferentes países del mundo como Pakistán, dependiente del GNL para generar electricidad y combustibles; y en medio del conflicto con el alza de precios, ENI (Italia) canceló los envíos para enfrentar su propia escasez en Europa, generando apagones y afectando su economía.

En este sentido, tomando como referencia la matriz energética mundial, recordamos que Rusia es el productor del 13 % de petróleo del mundo, el 17 % del gas natural y del 5 % del carbón. Recursos energéticos que no se encuentran en la misma proporción en Ucrania. Pero, que necesitan todos lo países del mundo.

Esta posesión de recursos energéticos de Rusia, hacen que además, produzca el 11 % del amoníaco del mundo, el 7 % de la roca fosfática y el 20 % del potasio mundial, convirtiéndose en el primer exportador de fertilizantes nitrogenados, el tercero de fosfáticos, y el segundo de potásicos. Indispensables para la producción vegetal de consumo humano y animal, así como de los biocombustibles.

¿Quiénes están detrás de los granos ucranianos?

Hasta aquí se puede concluir, que existen muchos actores estratégicos detrás de la producción de granos en el mundo y no precisamente para garantizar la seguridad alimentaria del planeta y evitar la hambruna más grande causada supuestamente por Rusia.

Particularmente en Ucrania, existe un puñado de empresas productoras y exportadoras que controlan el mercado de granos del país.

Kernel (Núcleo), es el mayor exportador de granos ucranianos, principalmente de maíz, por una diferencia bastante amplia, con respecto a los demás. En el primer trimestre de la temporada 2021/2022 ya había exportado el 16 % del total25.

También es el mayor productor del 21 % del aceite de girasol y por supuesto, el primer exportador, incluso del trigo ucraniano. Además, controla el banco de tierras más grande del país que cuenta con 514 mil hectáreas, de las cuales sólo tenía 56 mil hectáreas en 2007, además de instalaciones de almacenamiento y flota de transporte.

Entre los accionistas de Kernel, se encuentran Kopernik Global Investors LLC (EEUU), Cascade Investment LLC (EEUU) de Bill Gates; incluso The Vanguard Group Inc (EEUU), el segundo proveedor de fondos cotizados del mundo después de BlackRock, entre otros, como el Banco de Noruega.

Después de Kernel, los mayores exportadores de trigo y otros granos ucranianos son NibulónCargill (EEUU), Louis Dreyfus Company-LDC (Francia), Archer Daniels Midland Company-ADM (EEUU) y Bunge (cuya sede actual es Estados Unidos) que además, es el segundo procesador y exportador de girasol más grande de Ucrania26.

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Por otra parte, son ADM, Bunge, Cargill y LDC, las mismas que conforman el conglomerado ABCD con control sobre el mercado granario mundial, y con incursiones en el mercado de biocombustibles, quienes se plegaron inmediatamente a las sanciones contra Rusia, reduciendo o suspendiendo sus actividades en el país, mientras Cargill, ha informado se dedicará a acciones de ayuda humanitaria para exportar granos a través del Programa Mundial de Alimentos, otras instituciones estatales y organismos multilaterales27.

Nibulón es uno de los latifundistas más grandes, considerado el propietario de la mayor y más moderna flota fluvial de Ucrania, compuesta por 80 buques. Desde el 2008, representa a Ucrania en las licitaciones del Programa Mundial de Alimentos de la ONU y entre 2009 – 2017, había exportado más de 747.000 toneladas de trigo28.

Durante el 2021 exportó granos a 38 países, el 67 % de las exportaciones totales de la empresa se hicieron desde el Puerto Comercial Marítimo de Nicolaev29, el año de comercialización más exitoso de su historia con el envío de 6 millones de toneladas de productos.

Es Nicolaev en medio de la guerra, considerada clave para acceder a Odesa. Ambas regiones visitadas por Volodymyr Zelensky y de las cuales afirmó: “No regalaremos el sur a nadie, devolveremos todo lo que es nuestro y el mar será ucraniano y seguro”.

Y es que son estas regiones del Mar Negro, sedes de principales puertos del país. Por ejemplo, mientras que en Odesa opera Kernel, Cargill y LDC; en Nicolaev lo hace Nibulón, Bunge y Cofco30.

Por lo tanto, también puede considerarse en este escenario, la retórica del bloqueo de los puertos de Ucrania, en el contexto de una gran crisis alimentaria mundial, un instrumento de guerra para contener el avance ruso en estas regiones.

Planteamientos finales

Si se insiste en que impedir la exportación de los granos desde Ucrania, elevará la crisis alimentaria mundial a niveles sin precedentes, limitar el suministro de cereales rusos, además de los fertilizantes, no sólo exacerbará la misma en los países más pobres del mundo, donde la inseguridad alimentaria es el pan nuestro de cada día, sino que impactará en las llamadas potencias occidentales, degradando su estatus de consumo, crecimiento y desarrollo, que incluye el prestigio de comer carne y avanzar en su “transición verde”, en medio de la crisis energética y climática.

Por otro lado, parte del relato occidental de esta crisis alimentaria «creada solo por Rusia» se tambalea, mientras se siga afirmando que en Ucrania están retenidos 20 millones de toneladas métricas de grano, cuándo Ucrania sólo produce el 4 % de trigo y el 3 % de otros cereales a nivel global, incluyendo el maíz, aunque exporte el 9 % y el 12 % respectivamente; porque en 2021, 240 millones de toneladas de trigo y 1275 millones de toneladas de otros granos del mundo, en su mayoría maíz, fueron dirigidos a alimentación animal y otros usos industriales, como los biocombustibles.

De hecho, en 2020 se utilizaron 155 millones de toneladas métricas sólo de maíz, para producir 62 millones de metros cúbicos de etanol, por lo tanto, es fácil deducir, que existen granos suficientes para suplir y garantizar la seguridad alimentaria del mundo, sólo que no todos pueden pueden pagar por los alimentos; y por otra parte, la prioridad del maíz, la colza y otros como el girasol para las potencias occidentales, es cubrir sus necesidades de forraje animal y de biocombustibles que permita encender los motores de sus vehículos a base de alimentos.

Por lo tanto, cuándo se habla del grano bloqueado en los puertos de Ucrania, hay que hacerse mínimo cuatro preguntas:

  1. ¿Es realmente para dirigirlo a garantizar la seguridad alimentaria de la población en los países más pobres del mundo?
  2. ¿Es para mantener el estatus de consumo de los principales países consumidores de carne del mundo?
  3. ¿Es para materia prima del negocio de los biocombustibles?
  4. O ¿Es sólo un instrumento de presión occidental contra Rusia?

Porque si con los granos de Ucrania podrán salvar al mundo de la crisis alimentaria mundial “creada sólo por Rusia” ¿Cómo no se usaron antes para acabar con las crisis alimentarias que desde hace décadas azotan a Yemen, Afganistán, Siria, Nigeria, Etiopía, Sudan del Sur, Zimbabwe, Somalia, Malawi, Haití, Mozambique, Congo, Sudán y Kenia?

Es que el relato de la crisis alimentaria «creada sólo por Rusia», se ha convertido en un discurso común, sostenido por la esfera de influencia de las potencias atlánticas, siendo su reproducción una muestra de la “verdad”, de acuerdo a la posición estratégica de los actores y sus intereses, en la cual, las agencias estatales, ONG, think tank, organismos multilaterales y hasta Naciones Unidas, están plegados, convirtiéndola en un instrumento de presión occidental contra Rusia, que permita darle mayor libertad de acción a la OTAN, en medio de la Operación Militar rusa en Ucrania.


Clara Sánchez Guevara. Autora y directora de alimentosypoder.com; Ingeniera Agrónoma; Magíster en Estrategia y Geopolítica.

Notas

1DW (2022). Estados Unidos registra su mayor inflación desde 1982 | Economía | DW | 12.01.2022

2TheBlaze, 2022. Biden on food shortages: «With regard to food shortage…it’s gonna be real.». Biden: Expect ‘real’ food shortages due to sanctions — oh, and sanctions never work – TheBlaze [En línea] 24 de 03 de 2022

3The New York Times (2022). La guerra en Ucrania podría desencadenar una crisis mundial de alimentos – The New York Times (nytimes.com)

4TenesseStar (2022). Comentario: Biden promete más producción de trigo de Estados Unidos para combatir la pérdida de exportaciones de trigo ucraniano y ruso, a pesar de que la producción de trigo de Estados Unidos ha caído un 15 por ciento desde 2019 – Tennessee Star. 14/05/2022.

5Euronews (2022). Ucrania | Borrell acusa a Rusia de «crimen de guerra» por bloquear el grano ucraniano | Euronews. 20/06/2022.

6Reuters (2022) U.S. can offer ‘comfort letters’ to help Russia grain, fertilizer exports – U.S. envoy | Reuters. 31/05/2022.

7FAOSTAT (2022). Land. FAOSTAT 29/05/2022.

8FAO (2022). Food Outlook – Biannual Report on Global Food Markets (fao.org). Junio 2022.

9FAO (2022). Ibid. Pág 2.

10 En el 2017 Rusia obtuvo una cosecha récord que alcanzó las 86 millones de toneladas de trigo.

11FAO (2022) Op. Cit.

12 IICA (2021). Atlas de los biocombustibles líquidos 2020 – 2021 (2021). BVE21097939e.pdf (iica.int). Sán José de Costa Rica. 40 Pág.

13OCDE-FAO (2021). Perspectivas Agrícolas 2021 – 2030. 9. Biocombustibles | OCDE-FAO Perspectivas Agrícolas 2021-2030 | OECD iLibrary (oecd-ilibrary.org)

14 Statista (2022) Ranking mundial de los principales países productores de biocombustible en 2020. Biocombustible: mayores productores del mundo en 2020 | Statista 28/09/2021.

15IICA (2021) Op Cit.

16National Geographic (2022) ¿Qué son los biocombustibles? | National Geographic 19/05/2022.

17Se espera que ADM y Bunge publiquen resultados sólidos a medida que la guerra de Ucrania enciende la demanda (ibtimes.com) 25/04/2022

18OCDE-FAO (2021). Op. Cit.

19OCDE-FAO (2021). Op. Cit.

20IICA (2021). Op. Cit.

21UKRBIOTANOL (2022). ASOCIACIÓN UCRANIANA DE PRODUCTORES DE BIOETANOL. Sobre nosotros | UKRBIOETANOL (ukrfuel.org)

22ABC (2022) Europa quema 10.000 toneladas de trigo al día en etanol (abc.es) 22/04/2022.

23OLEO (2022). Europa utiliza cada día 19 millones de botellas de aceite de girasol y colza en biocombustibles. Europa utiliza cada día 19 millones de botellas de aceite de girasol y colza en biocombustibles (oleorevista.com) 21/06/2022.

24Sánchez Guevara (2022) ¿SE DETENDRÁ EL ALZA DE PRECIOS DE LOS ALIMENTOS? – ALIMENTOS Y PODER 14/02/2022.

25Share UA Potencial (2022) Kernel Holding – historial, operaciones, finanzas clave (shareuapotential.com)

26Share UA Potential (2021). Mercado ucraniano de semillas y aceite de girasol en Y2021 (shareuapotential.com).

27Sánchez Guevara (2022). EL PRECIO DE LOS ALIMENTOS: UN CÓCTEL DE ENERGÍA, GUERRA Y SANCIONES – ALIMENTOS Y PODER 11/04/2022.

28Medagri (2017) (Promoción de la in)versión sostenible en la seguridad alimentaria de Egipto».

29Nibulón (2021). 2021 fue el mejor año en la historia de exportación de NIBULON | Noticias de la empresa 13/01/2022

30Share UA Potential (2021). Bunge Ucrania – historia, operaciones, finanzas clave (shareuapotential.com)

Fuente: Alimentos y Poder

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